El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) tiene 4 años de existencia y nunca había fallado en contra de una fusión entre grandes empresas. Esta semana sucedió algo distinto: no fue aceptada la consulta sobre la fusión entre D&S y Falabella (Lea la Resolución Completa). Noticia digna de celebrar por parte de nosotros los consumidores, esta vez "nos salvamos de una grande".El TDLC luego de 8 meses de proceso ha establecido que dicha fusión tiene alto riesgo anticompetitivo para la economía chilena. De esta manera el Tribunal informó que niega la fusión debido a que "produciría un enorme cambio en la estructura del mercado, creándose una empresa que sería el actor dominante en el retail integrado y en prácticamente todos sus segmento". De esta manera deja en claro que la libre competencia se vería afectada: "es poco probable que el ingreso de un nuevo operador, de ocurrir, sea suficiente para imponer presión competitiva en un plazo razonable".
FUSIÓN NO BENEFICIA A LOS CONSUMIDORES
A pesar de esto, uno de los argumentos a favor que presentó D&S y Falabella tenía por objeto demostrar que las economías de escala se traspasarían a los consumidores. Este argumento de dudosa confiabilidad a simple vista ha quedado aclarado por el Tribunal, quién sentenció "De aprobarse la operación consultada, se produciría una disminución sustancial y duradera en las condiciones de competencia de un mercado que involucra parte muy relevante de las decisiones de consumo de todos los chilenos, en los términos ya analizados, con efectos perjudiciales esperados -en términos de bienestar- en los precios, la cantidad y la calidad de los productos transados". La concentración económica no traspasa la baja de precios a los consumidores, por el contrario entrega incentivos para controlar el mercado y luego establecer sus precios.
Algunos especialistas decían que dicha fusión estaba pensada para el mercado latinoamericano más que para el nacional. Terreno fértil ya que el mercado del Retail chileno se toma Perú con más de 25 locales instalados para el 2008, según las proyecciones de Falabella y Ripley. Lo mismo comienza suceder en otros países latinoamericanos que reciben grandes capitales chilenos.
LA TERCERA VÍA
Las dos grandes cadenas de supermercados como lo son Cencosud (Yumbo, Santa Isabel y Las Brisas) y D&S (Lider y Ekono) controlan la mayoría del mercado. Sin embargo les ha salido competencia en el camino.
Hace unos meses se anunció la venta de los supermercados Unimarc de Francisco Javier Errázuriz al empresario y dueño de COPESA, Álvaro Saeih. Todo comenzó cuando Saieh apostó porque el Tribunal de la Libre Competencia no autorizaría que Cencosud comprara los supermercados del "Fra Fra". He ahí la oportunidad de meterse al mercado del Ratail. Junto con eso las familias Saieh y Rendic acordaron la fusión entre la cadena Unimar -recientemente comprado por Saieh- y la cadena Deca, de la familia Rendic. La alianza aspira a ser el tercer actor con un 7% de participación en el mercado total. Sumado a eso hace unos días se informó que a la fusión Unimarc-Deca, se le agregaría los 57 supermercados de la empresa BRYC, propiedad de Enrique Bravo.
LAS MALAS PRÁCTICAS DE D&S
Son conocidas las acusaciones que la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados hiciera contra la empresa de supermercados LIDER (pertenecientes a la cadena D&S) sobre malas prácticas laborales y antisindicales. En un artículo anterior vimos parte de las conclusiones que compartía el diputado Carlos Montes sobre los cientos de razones sociales que cuenta LIDER para impedir la sindicalización de sus empleados. Aquello se conoce como la "atomización" y finalmente produce que sólo el 4% de los 35 mil empleados de Lider estén sindicalizados, en 53 sindicatos. De los cuales sólo 15 de ellos han podido negociar con la empresa o "las empresas" en los últimos años.
LOS CONSUMIDORES GANAMOS
La sentencia del Tribunal marca un precedente para neutralizar fusiones de este tamaño. De esta forma el mercado mantendría 2 de sus emblemáticas empresas, impediría la irrupción agresiva de Falabella con los supermercados TOTTUS, y daría espacio para la articulación de la "tercera vía" compuesta por UNIMARC-DECA-BRYC.
Un mercado con 2 grandes, uno mediano y uno emergente como Falabella daría garantías para la libre competencia. En este escenario los que ganan con la sentencia del TDLC somos los consumidores que podemos estar un poco más tranquilos -sólo un poco- de que la concentración económica no afectará nuestros bolsillos más de lo que ya lo ha hecho.
Señora, Señor abrace a sus hijos ¡Ganamos los Consumidores!
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